domingo, 30 de octubre de 2011

Anhelos

Brisas y sueños de un anhelo.
Aires, montes, praderas y mimo, alcanzarte fue una agonía ¡
Habría yo de arrullarte, en mi regazo?, soplo de vida en mis restos¡
ya no queda lumbre de esperanza perpetua.
Se agotó la savia vital que me mueve.

Ha nacido la aridez de mis entrañas ¡
Bienvenida, al abismo incomprensible y lóbrego de mi destino.
Mi vida, cráter oculto de mi fatal añoranza,
seno malvado de mi hastío.
Infecunda afición por el tórrido abrazo de un amable varón.
¡ Torpe suerte¡ de manera absurda me tomaste al nacer.
¿ A dónde voy?, ¿quién escucha mi lamento, fiel huesped de Luzbel ?

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