martes, 13 de abril de 2010

Pequeñas Memorias:

Cuando yo era chiquita, la vida era buena.
Mi colegio, la casita de Maripérez,
Las ocurrencias de mi hermano mayor, los juegos con mi hermana.

Recuerdo cuando venía el Niño Jesús ¡
Una vez, nos trajo a cada una, entre las muchas cosas, dos batitas amarillas, jugábamos al circo y todo era bueno. Por ejemplo, los algódones de azúcar y los panes dulces, los salados y rellenitos que hacían las hermanas de mi colegio.

Recuerdo, los sábados en la mañana paseos con papá y mamá a ver: Lilí Àlvarez Sierra. ¿ que veía en la tele: Programas de T.V. como Bambilanda, el benemaratón, el Show de Renny, entre otros programas del momento. Todos ellos plenos de canciones vivas que animaban los niños al bien.

Las navidades ni te cuento¡ Puro olor a pino del natural, del grande y frondoso. Las idas con mamá a Sabana Grande para comprar los adornos, las barbas para cubrir al pino. Los aguinaldos y las gaitas de Rincón Morales y los Cardenales del éxito. Algunos títulos eran: “ El cachicamo, la Cabra mocha, Comadrita la Rana”, entre otros.

Así también las hallacas hechas por mamá y su suculenta ensalada de gallina. Cuanta alegría ponía mamá en todo¡, cuanta paz ¡y cuanto entusiásmo en la preparación del nacimiento¡. Su entrega diaria para hacernos felices nunca faltaron. Las patinatas en diciembre dónde nos encontrábamos primos, vecinos y amigos.

Las muchas noches que pasaba cargada en los brazos de papá, paseándome de un lado al otro de la habitación porque si me acostaban el asma me asfixiaba y por otro lado mamá corriendo para acá y para allá haciéndome remedios.

Francamente, mis padres son de los mejores del mundo. Jamás una queja, jamás una pelea por culpa de mis molestias. Lo tuve todo¡ gracias a su amor y hoy a mis 50 años le doy las gracias eternas a mi Dios, gracias Padre Celestial por haberme procurado unos padres ejemplares y una infancia felíz.

Caracas, 15/04/2009

martes, 6 de abril de 2010

Tierra Reseca:

Tierra reseca, encendida¡
Mis ojos se hacen laguna,
Largo el camino ¡

Su inicio un niño, salta y corre emocionado.
Cree encontrar en tu sonrisa, el viento, el oxigeno y complemento.

¡ Sólo viviendo de tu encuentro! Ja ja ¡ que estupor ¡ que pena!
Instante que se convirtió en desierto, fiel espejo de melancolía.

Formas perfectas y nunca llegaste, nunca te ví.
Te pregunto verdugo ¿ por que nací? ¿acaso para sentir tu desprecio?
Seguiré cargando, tu nada, más pesada que el volcán de amor que me devora.

Cruz en el Golgota soy y éste infierno ¡a tí mi Señor te lo entrego.
Tú lo haces viento, oxigeno, risa y luz.
A pesar de mis cadenas, en tí se que no me perderé