jueves, 11 de marzo de 2010

Amor :

Te voy a decir lo que se siente:
Cuando los rostros te enternecen y el corazón tremula.
Cuando, al ver tu obsesión, te culpas.

¡ Si supieras! la razón no miente.
Mas tú buscas la explicación incansablemete.

Yo te lo voy a decir, aunque ya tus ojos no busquen los
míos, ni tus manos tiemblen al pronunciar mi nombre, todo mi
ser aún se estremece al recordarte.

Inmersa, en un oscuro y helado Universo pleno de lejanas y
apenas visibles estrellas, todavía te veo entre ellas.

Ya hoy, al percibir la plata en mis sienes y apenas amarga mi
tez, confiésome en tí ansiadamente perdida y aun así, de
tanta estéril ausencia aprendí que estás, amor, en la vida
saltarina y sonriente plena de luz y aguafuerte .

Desde allí he de vivir hasta mi muerte, como la más
vehemente y noble deponente de que tu fuerza proviene del
único Omnipresente, Dios y Señor de nuestra más sublime inteligencia.

Ni tú, ni yo, por más que indaguemos deseo y unión, seremos, imperecederamente,
elemento, cuerpo, materia y destrucción.

Y Al final admito, mi Señor de los cielos, que sólo Tú haces perpetuo el prodigio del Amor.


La enamorada

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